Los miedos a las tiendas únicas

Recientemente hemos leído un artículo en Lecturalia que se titulaba: “Los peligros de la tienda única” donde se expresaban las dudas sobre el efecto nocivo que tendría el predominio de Amazon en las ventas de libros digitales.

Aunque esos miedos (eliminación de libros de la tienda y de los lectores de manera arbitraria o incluso con censura) son, ciertamente, reales, no son más que un reflejo de los miedos que siempre han inspirado los monopolios. Sin embargo, la posibilidad real de que estos malos augurios se cumplan son, hoy por hoy, bastante reducidos. No niego que Amazon pueda quedarse con un gran porcentaje del mercado ya que las propias editoriales en su cegera digital están empujando en ese sentido, pero es bastante complicado que se convierta en un monopolio real.

Amazon no exige exclusividad a sus escritores KDP ni a las editoriales que publican para kindle. Eso permite a los autores y editoriales distribuir ala vez por otros canales sus libros. Bien es cierto que Amazon ha lanzado un programa (el KDP select) que renumera la exclusividad durante una temporada, pero tambien es cierto que esa exclusividad, pasado el periodo inicial deja de existir.

Es cierto que Amazon, con su kindle por bandera, ha conquistado a muchos lectores que, aprentemente, quedarían cautivos de Amazon para la compra de sus libros. Nada más lejos de la realidad. El navegador del kindle puede usarse para comprar desde otras tiendas (¿alguien ha probado el interfaz de biblioeteca para kindle?). Pueden usarse programas fundamentales como calibre para convertir y gestionar cualquier tipo de libro digital y leerlo en el kindle y, por otro lado, estamos asistiendo a la presentación de nuevos dispositivos independientes y de mejoras en los programas de lectura para los tablets. ¿Nos conduce esto a un monopolio? No por la parte de los lectores.

Dado que el resto de librerías, las conocidas como iTunes, Google Play, y las no tan conocidas, como BiblioEteca, tampoco ponen cláusulas de exclusividad, es una decisión editorial (o del autor) el distribuir en más plataformas sus escritos. Si alguien decide que no merece la pena intentarlo en otras librerías estará perdiendo lectores, pocos o muchos, a cambio de un coste ridículo, sería la dejadez y no un argumento económico el que pudiese llevar a Amazon a ser un monopolio.

Amazon está moviendo el mercado… Esperemos que los que alimentan el mercado estén a la altura y elijan bien sus distribuidores.

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